EL PARQUE

Bienvenidos a Parque Andino Juncal, un área protegida privada ubicada en el Valle de Aconcagua, en la V Región. La propiedad incluye alturas que van desde 2.500 a más de 5.000 msnm, con únicas características naturales, enorme belleza y fácil acceso al Glaciar Juncal y a montañas aledañas. Hay numerosos esteros, humedales, glaciares de hielo y roca, y un rango amplio de especies nativas y endémicas de flora y fauna, particular al clima Mediterráneo.

La propiedad ha estado en la familia Kenrick desde el año 1911. En 2003 se tomó la decisión de no permitir el desarrollo de actividades industriales tales como actividades mineras o la hidroenergía en el predio y de activamente impedir cualquier intento de hacerlo. En el Valle de Juncal la tierra, el agua y el hielo tendrán la oportunidad de descansar, de recuperarse, y de florecer.

Les damos la bienvenida para la nueva temporada 2017 – 2018 que comenzará aproximadamente a mediados de Octubre y que terminará con las nevazones y mal tiempo iniciales en 2018. Estaremos encantados de recibir visitantes en el Parque durante la temporada y los invitamos a sumarse a nuestra iniciativa de proteger esta cuenca, estos cerros, estas vegas y a todas las cerros, cuencas, quebradas, lagunas, humedales y costas en Chile.

Ramsar

En Mayo 2010, Parque Andino Juncal fue designado sitio de importancia internacional por la Convención Ramsar. Estamos orgullosos de ser el 12º sitio Ramsar de Chile, el No. 1909 en el mundo, el primero y único en los Andes Centrales y el primero en manos privadas en toda Latinoamerica y el Caribe.

Estamos abocados a la protección de los recursos hídricos en la alta cuenca del Río Juncal, que abarca 233 km2, y la vida silvestre y recursos naturales albergados en ella, para las generaciones presentes y futuras.

Recuperación y Conservación

Desde que comenzamos activamente a cuidar el predio, hemos observado la recuperación y expansión de la cobertura de flora y fauna en todo el territorio. Hemos sido testigo de la presencia de guanacos y pumas, inédito en tiempos recientes, y de un aumento notorio en la vegetación, de pastos y plantas especialmente en las vegas y laderas. La investigacion científica y observaciónes por visitantes seguirán siendo vital en este trabajo.

Además el predio está sin duda más limpio. Esto se debe a dos tipos de intervenciones. Uno, el trabajo constante de la administración del Parque y de visitantes conscientes de No Dejar Rastro, de llevar toda su basura consigo y de recoger la basura con que se encuentran. Dos, décadas de maniobras militares relacionadas con el conflicto con Argentina en 1978, y años de maniobras de entrenamiento militar en el valle, dejaron muchos hoyos en el suelo llenos de basura y de vainas de municiones. En años recientes integrantes de la Escuela de Montaña de Río Blanco han colaborado en el acopio y retiro de esta basura institucional acumulada.

Trabajamos para que el presente y el futuro de la cuenca sea diferente al del pasado. La gran mayoría de los valles cordilleranos en el Valle de Aconcagua están marcados por la presencia de caminos y camiones, sondajes, helicópteros, sin mencionar los túneles o rajos abiertos de la explotación minera, o el uso y contaminación de los recursos hídricos. La cuenca del río Juncal está mayoritariamente libre de intervenciones.

Cuidar y visitar

Nosotros como familia tuvimos la suerte y la responsabilidad de recibir en herencia este hermoso predio. Pero cada uno de nosotros tenemos una tremenda responsabilidad de proteger el entorno que nos rodea. Partiendo desde regar el árbol frente a nuestras casas. Los invitamos a que no nos limitemos a “consumir” naturaleza solamente, somos parte integral de ella: cuidémosla, gocemos de la belleza de sus paisajes, dejémonos inspirar por ella en cada momento. La naturaleza es nuestra mejor amiga, nos sana y nos transforma.

El Parque Andino Juncal no es una operación de ecoturismo. Nuestro misión principal es proteger el valle, y proteger la integridad del ecosistema de la cuenca.

Creemos que mantener la propiedad abierta al público es vital para su conservación futura. Dependemos de los visitantes, de Uds. para cuidar, para ayudar mantenerlo prístino; y dependemos de un grupo creciente de voluntarios que aportan con su trabajo al desarrollo de la infraestructura del Parque.

La apertura del parque al público depende de la presencia de guardaparques, quienes más allá de recibirlos y darles indicaciones tienen el rol de asegurar que el público no dañe el delicado ecosistema y a la vez disfruten sin correr riesgos innecesarios.

Vacíos Legales

No hay legislación en Chile que protejan la decisión de propietarios de conservar su predio libre de actividades industriales como la minería o la hidroelectricidad. Esto se traduce en la necesidad de trabajar continuamente con abogados, con autoridades y empresas locales, con miembros de la comunidad y con una red de conservacionistas nacionales e internacionales para asegurar la conservación del predio y de la zona y para extender el área de conservación para incluir todos los 233 km2 de la cuenca del Río Juncal. Valoramos el aporte realizado por cada uno de ellos.